Acerca de la bipolaridad

El trastorno afectivo  bipolar (TAB) es una enfermedad del ánimo de diversas manifestaciones. Ocurre cuando hay exaltación anímica, las cuales los profesionales de salud mental, solemos llamar manías o hipo manías, que sería una amplificación de las emociones y del funcionamiento, pudiendo la persona sentirse exaltada, irritable, durmiendo menos, con mayor energía, con más inquietud, hablando más rápido, impulsiva, tomando decisiones más riesgosas, con la libido exaltada, etc.

Esto puede ir de una cosa leve, en el sentido que puede ser mejorado, como cuando la  persona  duerme  menos y se siente más creativa,  lo cual a veces pasa a ser una anécdota, Hasta algo muy grave,  que es cuando las personas pierden el juicio y la conexión con la realidad y comienzan a tomar decisiones que atentan contra ellos mismos y que pueden llevar al extremo de producir fenómenos psicóticoos, o sea ver la realidad alterada.

Cuando las personas  sufren episodios depresivos, son períodos en que se inhiben, se apagan, pierden la capacidad de disfrutar de las cosas, hay menos concentración y una mayor presencia de pensamientos catastróficos y melancólicos, que incluso pueden llevar a la idea del suicidio. En general, es una enfermedad bastante crónica, las personas a lo largo de la vida van a estar mucho tiempo con síntomas. Se calcula que la mitad del tiempo de vida las personas estarán con síntomas, no completamente, pero con síntomas sub sindromales o sea, que no estarán completamente bien. El objetivo del tratamiento es doblegar el curso de la enfermedad, que las personas pasen más tiempo mejor y evitar los episodios depresivos. Es una condición bastante relevante, porque es una enfermedad de gente joven, de altos costos, que incapacita a la gente, porque interrumpe los planes, trabajos, estudios y muchas veces, significa la ruptura de las relaciones interpersonales.

¿Cómo podemos diferenciar un TB de una depresión o de un simple cambio de humor repentino?
Hay personas que piensan que el diagnóstico de la depresión bipolar está de moda y que se abusa de ello. Sin embargo, desde el punto de vista  clínico. La gente que viene a consultar, viene porque se siente mal, requiere tratamiento. Y lo que uno ve, es que las personas van de un tratamiento a otro, o años con tratamientos que no son adecuados para su condición, lo que claramente genera sufrimiento,  lo importante es que los pacientes se diagnostiquen mejor y que se haga más oportunamente. Ahora, cómo distinguimos la enfermedad de una simple angustia, ahí deben surgir las destrezas del clínico, que debe detectar cuando se está frente a un episodio de ánimo anormal ya sea de carácter expresivo o exaltado. Muchas veces las personas dicen que están deprimidas o que se sienten mal, pero muchas veces es sólo stress, angustia, sentirse un poco sobrepasado por la vida o estar durmiendo un poco mal, pero aun así se logran distraer o rápidamente vuelven a sentirse bien; pero cuando el ánimo y la capacidad para disfrutar de las cosas desaparece por completo, probablemente estemos frente a un cuadro depresivo. Lo importante, es detectar si el paciente tiene, junto al sentimiento de depresión, estados de exaltación o euforia, y ahí es donde el tema del diagnóstico depende de la habilidad del clínico para detectarlo.

Por: Claudia Navea ! Psicóloga