Combatiendo la Retención de líquidos

Algo que afecta frecuentemente a la población femenina es la retención de líquidos. De forma habitual, se manifiesta como síndrome premenstrual (dolor de pechos y fluctuaciones de peso previamente a la menstruación); hinchazón de tobillos, variaciones del volumen corporal de la mañana a la noche; hinchazón abdominal a medida pasa el día, capilares rotos en las piernas, pecho y cara; celulitis; bolsas bajo o alrededor de los ojos; moretones con facilidad; poca orina o sudor durante el día; estreñimiento, entre otros.

A continuación, las principales causas y qué podemos hacer para combatirla:

  • Dieta baja en proteínas: Para combatirla es necesario incluir en cada comida alimentos ricos en proteína, por ejemplo carne, pescado, huevos, productos lácteos, legumbres, frutos secos, algas y semillas.

 

  • Deficiencia de nutrientes: Las deficiencias más comunes asociadas a la retención de líquidos son las vitaminas B6 y C, el mineral magnesio, ácidos grasos esenciales y flavonoides. Podemos encontrarlos en:
  • B6: huevos, atún, sardinas, puerros, salmón, vegetales verdes, legumbres, frutos secos, arroz integral.
  • Vitamina C: kiwi, pimentón, tomate, frutilla, pepino, coliflor, perejil, brócoli, espinacas, cítricos.
  • Magnesio: almendras, brócoli, pollo, repollo, ajo, tomates, cebollas, berenjenas, zanahorias, porotos verdes, perejil, manzana, apio, champiñones, lechuga, maní, maíz.
  • Ácidos grados esenciales: pescado azul (sardinas, salmón, atún, anchoas) semillas de sésamo, girasol, zapallo y linaza, frutos secos, entre otros.
  • Flavonoides: Frutas (uvas, higos, arándanos, moras, frutillas, cerezas, ciruelas, pimentón, tomate), verduras (cebolla morada, perejil), té verde, legumbres.

 

  • Deshidratación: El agua se encuentra dentro y fuera de cada célula, sangre, músculos y huesos y cumple un sinfín de funciones en nuestro organismo. Si no proporcionamos la cantidad adecuada de agua a nuestro cuerpo, éste hará todo lo posible por retener la que haya disponible. No dejes de tomar agua si tienes problemas de retención de líquidos, sólo agravarás el problema. Recuerda que si no eliminas agua (orina), dificultarás la eliminación de toxinas. Tampoco dejes de beber agua porque no sientes sed, los efectos de la deshidratación ocurren mucho antes de que sintamos sed. Además la deshidratación aumenta la producción de histamina, por lo tanto empeorarán los síntomas de alergia (rinitis, picazón, irritación de ojos, incluyendo retención de líquido).

Además es importante limitar aquellas sustancias que favorecen la toxicidad interna, desequilibrio celular y/o deshidratación (café, azúcares, grasas hidrogenadas, sal, trigo, alcohol) y favorecer la ingesta de los alimentos diuréticos (alfalfa, zanahoria (cruda), pepino, piña, espinacas, berros, semillas de zapallo, legumbres y arvejitas).

No olvides considerar un masaje de drenaje linfático, pero sobre todo hacer ejercicio ya que éste es el que estimula el bombeo del sistema linfático.

La retención de agua no es una enfermedad en sí, sino un reflejo de un desequilibrio en nuestro organismo. A través de una alimentación óptima, agua, actividad física y masajes regulares, no sólo puedes superar este problema sino que posiblemente descubras una nueva sensación de bienestar, mayor energía, equilibrio emocional, una mente más aguda y mayor consciencia de lo que tu cuerpo necesita para mantenerse sano.

María Teresa Ruiz, Nutricionista